El nacimiento y desarrollo del náhuatl

El náhuatl fue quizá la lengua más importante que existía en México y gran parte de Centroamérica a la llegada de los españoles. Hoy en día es considerada la lengua más hablada en México, con un poco más de un millón y medio de hablantes en el país.

Debido a que el imperio mexica, o az400px-aztec_sun_stone_replica_croppedteca, impuso el náhuatl como lengua a sus territorios conquistados, este idioma se extendió a tanto y generó diversos dialectos que parten de él, como puede ser el pochuteco. Se cree que los primeros grupos en hablar variantes de náhualt se encontraban en las civilizaciones llamadas chichimecas, que habitaban el sur de Estados Unidos y territorios de México como Sonora, Durango y Chihuahua.

Dado que al llegar los conquistadores a México, el imperio más poderoso era el azteca, el náhuatl fue una de las lenguas más utilizadas por los españoles para comunicarse con los indígenas, lo cual generó hasta nuestros días una fuerte influencia de esta lengua con el español que todos los mexicanos hablan.

Hoy en día la Real Academia de la Lengua Española admite un sinfín de palabras que se utilizan en el español actual. Algunas palabras son muy propias de los mexicanos como papalote, que significa cometa para los demás hispanohablantes, chapulín, que quiere decir grillo o mitote, que es sinónimo de chisme.

Sin embargo también hay palabras del náhuatl que se han trasladado al español de todos los hispanoparlantes, así como a casi todas las demás lenguas del mundo como pueden ser tomate, aguacate, chocolate o guacamole. De hecho el nombre de México y Guatemala provienen del náhuatl Mēxihco y Cuauhtemallān.

Es necesario que sigamos manteniendo vivas los idiomas precolombinos y no subestimemos su importancia no sólo para los mexicanos sino para todo el mundo, dado que estas cultural milenarias tienen todavía mucho qué enseñarnos.