Preservar las lenguas prehispánicas de México

Una de las muchas consecuencias de la conquista de América, que podemos sentir aún hoy, es la progresiva desaparición de las muchas lenguas aborígenes que hablaban las diferentes culturas antes de la llegada de los europeos. A pesar de que los conquistadores impusieron el español como lengua para todos los pueblos de América, muchas de ellas pudieron sobrevivir por más de quinientos años, y mantenerse vivas en el corazón de grupos humanos muy variados.

En México han sobrevivido muchas de estas lenguas prehispánicas. Lamentablemente, muchas están en proceso de desaparecer aun hoy, y no es una tarea fácil intentar que éstas puedan mantener su estatus dentro de las comunidades a las que pertenecen.xochipilli_1

El primer paso es reconocerlas como verdaderas lenguas, con toda su riqueza y complejidad, en oposición al concepto de “dialecto” que les es erróneamente aplicado, con una connotación despectiva. Estas lenguas prehispánicas no guardan relación lingüística con el español, con lo cual su estatuto como lenguas independientes del idioma oficial no puede ser cuestionado.

Una vez reconocida su importancia como parte fundamental de las comunidades donde son usadas, estas lenguas deben ser enseñadas a los niños desde el sistema de educación formal. Para esto, es muy importante lograr un cierto nivel de estandarización, especialmente considerando que estas lenguas son exclusivamente orales, o han perdido su versión escrita. Esto implica adaptarlas al alfabeto latino, con toda la dificultad que esto requiere, para poder así producir el material pedagógico necesario.

La estandarización también requiere del complicado trabajo de delimitar entre variantes lingüísticas y elegir una de ellas como la versión oficial o estándar. Este proceso, que la mayoría de las lenguas europeas atravesó hace muchas décadas o incluso siglos, debe ser realizado por primera vez con estos idiomas y de modo consciente, lo cual es delicado y complejo.

Sólo de manera deliberada se podrá lograr que estos idiomas sobrevivan a nuestra época digital, respetando su complejidad cultural, y su relevancia dentro de sus comunidades a los que pertenecen.